Respetando como una norma de convivencia el punto de vista de los antitaurinos, que cada vez con sus ataques irracionales y carentes de piso instintivo, ganan más y más terreno con sus ciegos intentos por abolir a toda costa las corridas de toros, quisiera dar mi opinión en este sentido, pero defendiéndolas, por supuesto, ya que considero sería el error más desmedido que se pudiera dar, en lo que respecta a nuestro equilibrio psíquico. Ver ensayo

