
Veinte años se han pasado volando desde cuando falleció en la ciudad de Barranquilla, en abril de 1995.
De don ‘Toba’ -Tobías Enrique Pumarejo Gutiérrez, maestro de Escalona, y precursor, sin proponérselo, del vallenato lírico romántico*- lo que verdaderamente vale es su legado musical.